Zapatero a tus zapatos. En contra del escrache a revistas académicas

"Un motín es una cosa muy fea" (el Jovencito Frankenstein) y el monstruo no era tan malo, eran más bien los miedos de los aldeanos.

Me ha costado elegir el título de la entrada y espero que nadie se sienta molesto. Pero creo que es lo que mejor representa la situación. Creo, también, que aporta el camino para solucionarlo: si crees que una revista académica, de las que están listadas en Web Of Science (WOS) o Scopus, está incurriendo en malas prácticas editoriales/científicas. En lugar de participar en un linchamiento, usa los procedimientos establecidos para denunciarlo:

  • En WOS: manda un correo indicando el problema, la revista y su ISSN a Product Support <wosg.support@clarivate.com>
  • En Scopus: contacta con title re-evaluation team re-evaluation@scopus.com

El origen de esta entrada son todos los corrillos de sospechas vertidas sobre una revista académica y, por extensión, a la editorial que la publica. Son comentarios del tipo «conozco a alguien en ANECA que me ha dicho que la revista **** es predatory (a pesar de estar en Q* en JCR). Te aconsejo que no publiques en esa revista». Casi siempre, ese comentario suele ir acompañado de la respuesta de otra persona que dice algo parecido a: «si, si, yo conozco a alguien que pago por publicar en esa revista» y se va liando la cosa.

En el fondo, cuando observo todo esto desde fuera, me da la sensación de que es la misma forma como se difunden los bulos o «fake-news» y lo que me preocupa es que haya gente académica enganchada en esta actividad.

Voy a empezar con una frase que igual no me gana amistades y quizás consiga que alguien se moleste y no siga leyendo la entrada (una lástima porque luego explico detalles que pueden ser interesantes):

Que lleves años investigando y publicando no te convierte en experto en evaluación de la calidad editorial de las revistas (yo no lo soy tampoco, por eso creo que hay que ser muy prudentes antes de poner una etiqueta negativa a una revista)

Por suerte, o por desgracia, existen expertos. De hecho, los sistemas de evaluación de la calidad de la investigación en España han abdicado de esa tarea y la han delegado hace años en esos expertos. Exacto. Lo has adivinado. Me refiero a Clarivate-WOS con su JCR y a Scopus, con su «cite-score» o su primo SJR (hay algunos más pero en España no se consideran apenas).

Estas dos plataformas se han convertido en el referente de lo que es una revista académica «con calidad editorial». Normalmente se confunde la calidad editorial de la revista con la calidad científica de los artículos que publica. Se confunde porque tienen cierta relación… Pero son dos cosas distintas. Y casi siempre se confunde calidad científica de un artículo con número de citas recibida (de nuevo, son cosas que pueden estar relacionadas, pero no son lo mismo).

Para WOS y para Scopus, la calidad académica de la revista está clara: se trata de cumplir una serie de criterios, que son los que sus expertos tienen en cuenta para indexar una revista en sus bases, o para expulsarte si dejas de cumplirlos. Puedes consultar la lista de criterios en las tablas 1 y 2 de https://polipapers.upv.es/index.php/WPOM/article/view/8989/9910 o aquí. https://www.elsevier.com/solutions/scopus/how-scopus-works/content/content-policy-and-selection


Por lo tanto, primera conclusión:

Si una revista está en uno de esos listados es una garantía de que es una revista «decente» (estar en dos, significa que, además tienes dinero o tiempo para toda la burocracia que exige estar en esos listados)

Obviamente las revistas pueden evolucionar, para bien o para mal. Las personas que actúan como editoras de la revista pueden tomar decisiones que no coinciden con las normas publicadas de la revista (las que determinan su calidad editorial). A veces son errores esporádicos y aleatorios. Eso no representa ningún problema. Solo cuando estas desviaciones son sistemáticas, estamos ante un caso de posible «fraude académico» y eso se puede (y se debe) denunciar para que los servicios de indexación (Scopus y WOS) pueda actuar y sacarla del listado si fuese necesario.

Si en lugar de denunciarlo a WOS o a Scopus, nos dedicamos a criticar en corrillos y hacer de «la vieja del visillo», creo que no hacemos ningún favor a la ciencia. La denuncia la debe iniciar la persona que haya sufrido la situación o las que tengan pruebas fehacientes de la mala praxis.

Segunda conclusión:


Por muy diligentes que sean WOS y Scopus, limpiar sus bases les cuesta cierto tiempo (quizás un par de años desde que una revista inicia un camino equivocado hasta que es expulsada). Entre otras cosas, porque primero deberían advertir y, solo si no corrigen la trayectoria, expulsar a la revista.

Pero los pobres mortales que nos dedicamos a investigar y difundir los resultados de nuestra investigación, o las comisiones de evaluación (que están formadas por un grupo de esos mismos mortales), no tenemos las herramientas para estar al tanto de todo esto y solo podemos fiarnos de lo que hacen los expertos (WOS y Scopus). Porque los hemos considerado como tales. Nadie nos obligaba, pero decidimos otorgar todo el poder a la posición de cuartiles de las revistas (porque es cómodo y barato y sencillo y cuantificable y objetivo). Por lo tanto, ahora hemos de ser coherentes y transparentes.

Tercera conclusión:

No se pueden aplicar penalizaciones con efectos retroactivos. Si dices que un Q1 es una revista buena, no puedes luego decir, que bueno, depende de qué Q1, porque ahora voy a ser yo el experto, unas veces el experto es WOS/Scopus y otras yo… según me convenga y con efectos retroactivos. Eso, a mi, no parece muy transparente.

Pero ¿qué es una mala praxis editorial? pues la verdad es que no hay muchas (http://redc.revistas.csic.es/index.php/redc/article/view/868/1172). normalmente los problemas de mala praxis son más problemas de los propios autores-as que de los editores-as de las revisas.

Por eso voy a centrarme en cosas que suelen criticarse pero NO son malas prácticas. Aunque nos extrañen, sean «novedosas», o no nos gusten, o no las compartamos, o creamos que los fondos públicos de investigación no deberían ir a parar a los bolsillos de editoriales que se están haciendo un gran negocio con la publicación científica (como Elsevier, SAGE, MDPI, Frontiers y otras).

  • Publicar muchos artículos al año: eso no es ni bueno ni malo. Debes tener recursos para gestionar el volumen, solo eso. Si cuentas con suficientes personas como para hacer un filtrado y una buena revisión de todo ese volumen, no hay nada que objetar (quizás envidiar cómo lo consigues). Hay revistas con muy buena imagen científica que publican miles de artículos al año (y nadie se cuestiona su calidad). En el fondo si publican mucho y están altas en los indices de impacto es que hay mucha (muchísima) gente que cita sus trabajos, de modo que: a) tan malos no son los artículos que publica; b) el número de citas no sirve para valorar la calidad de un trabajo de investigación; c) están haciendo trampas para inflar las citas (solo en este caso es denunciable y quien tenga una evidencia, que lo denuncie cuanto antes).
  • Hacer muchos «Special Issues»: en principio es lo mismo que el punto anterior, con un pequeño matiz. Los números regulares los filtras con el equipo editorial de la revista. Para los números especiales fichas a gente que va a colaborar de manera puntual. Si el «fichaje» se hace con criterio y se elije a personas que se van a implicar y tienen buen conocimiento del tema del número especial, no debería constituir ningún problema (más bien todo lo contrario). De modo que si la revista puede hacer una buena selección de editores-as y puede gestionar ese volumen extra de trabajo, estamos con en el primer punto. Nada que objetar.
  • Cobrar APC (Article Processing Charges) a los autores: mantener una revista tiene un coste. O lo paga una asociación o universidad, o lo paga el lector, o lo paga el autor. No le veo muchas más opciones. ¿Que algunas tasas de APC están o sobrepasan el límite de la usura? Si, estoy de acuerdo. Pero eso no significa que no tengan calidad (editorial o científica de sus trabajos), solo significa que alguien quiere aprovechar la situación para hacer dinero con un modelo de negocio legal (nos guste o no).
  • Cerrar el proceso editorial rápido: esto no es ningún problema. Al revés, es lo que todos desearíamos: que el proceso editorial sea lo más rápido posible sin perder su rigor. Si haces un análisis de tiempos, procesar un artículo probablemente no requiere de más de 15-20 horas de tiempo neto. Repartidas entre 4-6 personas diferentes que, en algunas etapas, pueden trabajar en paralelo. El problema es cuánto tardas en liberar el tiempo necesario para ocuparte del articulo. Tener el articulo 3 semanas en tu bandeja de entrada no le aporta ningún valor al proceso de revisión ;-).
  • Hacer un marketing «agresivo» de la revista (mandar correos a profesionales que publican sobre los temas de la revista): que nos llenen la bandeja de entrada con correos invitándonos a mandar artículos o leer sus publicaciones puede no gustarnos… Pero es lo que hay. Yo, al menos, prefiero que el SPAM de mi correo sea información sobre números especiales de temas sobre los que publico o sobre la tabla de contenidos de una revista que suelo leer, que el de la señora nigeriana que me informa de que acaban de nombrarme heredero de un millón de dólares.
  • Que se les cuelen algunos artículos flojos: si publicas 3.000 artículos al año, es normal que algunos de ellos sean flojitos o incluso que alguno tenga problemas serios (si publicas 10 al año es raro que te pase, pero cuando subes exponencialmente, aunque tengan un 99% de acierto en el filtro, si los buscas, vas a poder encontrar artículos con problemas). Lo importante no es que encuentres uno, sino el % que representan los problemáticos sobre todo lo que gestiona la revista.
  • Que el editor-a jefe-a tenga una opinión diferente de uno-a de los revisores-as: salvo que las normas de la revista digan que el editor hará caso a la decisión del revisor más negativo, no es una mala praxis que la persona que ocupa el puesto de editora jefa de la revista haga valer su criterio cuando sea necesario.

Para terminar, las críticas a estas revisas siempre se basan en una experiencia personal: «yo vi (o me contaron) una cosa fea una vez, por lo tanto, no solo la revista, sino también la editorial y todas las revisas que publican son una mierda». Lo voy a contrarrestar con el mismo argumento: yo he visto, no solo una, sino dos cosas muy positivas en una revista de la editorial MDPI, por lo tanto la revista, la editorial y todas sus revisas son fantástica. Aquí os relato mi experiencia:

Como autor en un numero especial. La editora jefa era una académica de rigor indiscutible. También he visto algunos nombres conocidos y respetados al frente de otros números especiales. Recibo 4 revisiones muy completas y muy exigentes. No nos pusieron fácil levantar el «major revision». Pero lo conseguimos tras muchas horas de trabajo. Los comentarios eran realmente de expertos que se habían tomado muy en serio la revisión. Todo el proceso fue muy rápido… de hecho tuvimos que pedir ampliación para envío de la respuesta. Es cierto que la revista hace negocio cobrando una cantidad alta de euros en caso de aceptar la publicación, pero es tan alta como otras muchas revistas de SAGE o de Elsevier y el servicio al autor es mucho mejor.

Como editor de un numero especial. Las decisiones editoriales son cosa mía (he decidido rechazar más del 50% de los envíos y no me han puesto ninguna pega). Además, la ayuda a selección de revisores es muy buena, son investigadores afines a los temas y tras aceptar la revisión suelen hacer revisiones muy exhaustivas y en plazo. A veces intentan asumir el rol de editor más que de revisor (cosa que pasa muchas veces con otras revistas TOP). Y un detalle que no es banal. Soy editor del numero especial y el articulo que mando ha sido revisado por 4 revisores y ha sido gestionado por otro editor de la revista (no se quién es el editor, ni quien me hace las revisiones. Todo el proceso es ciego para mi). En estos momentos lo tengo en segunda revisión porque me han metido bastante caña. Esto no pasa con los «special issues» de ninguna de las otras revistas Q1 que conozco. Allí las editoriales pasan sin filtro… pues aquí las filtran como si fuese un artículo más. De modo que son mucho más exigentes que otras.