Algunas reflexiones sobre gamificación en universidad superior y simuladores

Yo estuve buscando simuladores hace años y acabé desistiendo porque casi todos tenían un enfoque que no me encajaba (mucho comercial, mucho finanzas. Casi nada de decisiones productivas o de gestión de recursos humanos -que es lo que me interesaba por mis contenidos de asignaturas-). De vez en cuando sigo dando un vistazo  pero me parece que no han avanzado en la linea que me interesa (que los estudiantes puedan aplicar los contenidos de MIS asignaturas y no los de otras asignaturas).

Supongo que busco algo como lo que hacen mis compañeros (Alejandro y Francisca) de Alcoy, pero adaptado a otros contenidos. http://www.llog.es/ (https://www.researchgate.net/publication/291274203_LLOG_UN_JUEGO_PARA_FORMAR_GRANDES_PROFESIONALES_DE_LA_LOGISTICA).

He visto algunos simuladores que ofrecen empresa (creo que mas vinculadas al desarrollo de contenidos multimedia que a la formación) y, me da la impresión, que se parece a los juegos FIFA NBA y similares: tienes un presupuesto que amplias ganando partidas y con eso construyes tu equipo de jugadores… si eso lo trasladáramos a que reclutas a tu equipo de colaboradores en la empresa contratando por competencias y consiguiendo clientes resolviendo problemas «reales» tendríamos el simulador con el que sueño (y nadie hace/ofrece). Estaría relacionado con la «evaluación auténtica». Es lo que intento hacer mis asignaturas pero a través de casos y dinámicas de rol (que es la parte low cost de esta «gamificación»). Es decir, tengo parte del guion y tengo las tareas/decisiones, pero no uso una ambientación potente (orquestada con un software que genere un entorno virtual que simule un espacio de trabajo).

Esto lo completo con dinámicas. Pero, para mi, las dinámicas entran dentro de otro contexto de intervenciones. Tienen unos objetivos muy concretos -romper el hielo, ayudar a la motivación o retención de una experiencia….- pero no aspiran a generar un aprendizaje por si solas, son solo una palanca para que se produzca el esfuerzo necesario para el aprendizaje.

Como reflexión adicional, no me creo el aprendizaje sin esfuerzo. Cuando escucho a alguien proponer «vas a aprender sin esfuerzo», a mi siempre me «echa para atrás». Porque no creo que sin esfuerzo pueda pasar de un aprendizaje superficial.

Considero que el aprendizaje requiere tiempo y esfuerzo. Cuanto más complejo y profundo el aprendizaje, más tiempo y más esfuerzo. Pero, para mi, el esfuerzo no está reñido con disfrutar. Al contrario. Cuanto más tiempo y esfuerzo he dedicado a ser competente en algo, más he disfrutado. Tanto del proceso de aprender como del resultado que logro tras esos aprendizajes (para lo que uso esos aprendizajes). Me daba lo mismo que fuese aprender habilidades de Rugby, que aprender a usar R para resolver un algoritmo de optimización, o ser capaz de hacer una descripción de puestos de trabajo con una metodología concreta… Quizás la cuestión clave es si a nuestros estudiantes les apasiona alguna profesión vinculada a lo que están estudiando…Quizás el problema es que tengamos un perdida de vocaciones y, para encubrirlo, pongamos por delante el distraerles en lugar de educarles.