#docencia #pensamientoexperto #conceptosumbral
El martes pasado ocurrieron dos cosas sin relación aparente que me han hecho reflexionar sobre esto que os comparto.
Una amiga necesitaba “ver” cómo encajaban unas cosas en su terraza. Le pasé un plano (lo más natural del mundo, pensé: ahí está todo, a escala y con medidas). Su respuesta fue “no entiendo nada”. Mi primera reacción fue de extrañeza: “¿Cómo es posible que no entienda nada?”. Llevo dibujando e interpretando planos desde los 12 años, cuando ayudaba en la empresa de mi padre; luego vino la ingeniería y, a estas alturas, leer un plano me cuesta lo mismo que atarme los zapatos. Tan poco que ni se me pasó por la cabeza que le estaba hablando en un idioma que ella no hablaba.
La segunda fue en clase. Les di a mis estudiantes una plantilla en Excel y se quedaron alucinados de que la hubiera hecho yo. Vale, me costó unas tres o cuatro horas hacerla, había matrices y algunas fórmulas un poco incómodas de montar. Pero en mi cabeza no estaba archivado como un trabajo difícil. Era como escribir un correo largo: lleva su tiempo, y poco más.
Lo común de las dos historias es que yo no veía el esfuerzo de aprender un “lenguaje” o forma de representación nueva para ellas. Yo he ido adquiriendo esos lenguajes o frameworks a lo largo de la vida y dominarlos me ha supuesto esfuerzo para comprenderlos y repetir su uso hasta que se asentaran como un hábito.
Estas cosas ahora son obvias para mí desde hace décadas porque tengo un “expert blind spot” (Nathan y Petrosino, 2003). Cuanto más dominas una materia, peor predices lo que les costará a quienes empiezan. Supongo que este “blind spot” tiene algo que ver con los conceptos umbral de Meyer y Land (2003), esas ideas que, una vez cruzadas, cambian la forma en que ves toda una disciplina. Pero en lugar de ideas, son habilidades o modos de representación complejos que usas como lenguaje. Ambos son irreversibles. Cuando has aprendido a reconstruir un objeto en tres dimensiones a partir de una planta, un alzado y un perfil, ya no puedes dejar de verlo. Yo no recuerdo cómo era no saber leer un plano. No tengo acceso a esa versión de mí. El umbral se borra cuando lo cruzas, y con él la memoria de lo que costó cruzarlo.
Mis estudiantes no me dijeron “no entiendo nada” con la Excel; me dijeron que era impresionante. Y quizá ese asombro era la misma señal que me dio mi amiga, solo que en otra versión
Referencias:
Meyer, J. H. F., & Land, R. (2003). Threshold concepts and troublesome knowledge: Linkages to ways of thinking and practising within the disciplines (ETL Project Occasional Report 4). University of Edinburgh.
Nathan, M. J., & Petrosino, A. (2003). Expert blind spot among preservice teachers. American Educational Research Journal, 40(4), 905–928. https://doi.org/10.3102/00028312040004905
Visitas: 1
